APORTES DE LAS NUEVAS ECONOMÍAS A PROBLEMÁTICAS DE POLÍTICA AMBIENTAL

Julieta Melendez, Alex Pryor, Alejandro Sewrjugin, Francisco Tomás

Prieto Moraleda y Klaus da Silva Raupp reflexionaron acerca de la internalización de costos ambientales, economía PHI, blockchain y soluciones con propósito y la propuesta de economía del Papa Francisco. 

Este martes, profesionales de diferentes países disertaron en la segunda edición del Congreso Internacional de Derecho y Política Ambiental, en la mesa: “Ambiente y Desarrollo parte 1: Respuestas desde las Nuevas Economías”. 

En este panel, las y los especialistas expusieron sobre las intersecciones que se van presentando entre el ambiente y el desarrollo, haciendo especial hincapié en las respuestas de las nuevas economías para hacer la transición hacia recientes modelos alternativos.

En primer lugar, Julieta Melendez (fundadora de Visceral, agencia de sostenibilidad) compartió su experiencia con los modelos de impacto para los negocios. Para iniciarse en la temática, explicó que los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) son el plan mundial para lograr un futuro mejor y más sostenible. “Esta es una hoja de ruta global que propone las Naciones Unidas, en la que se abordan los desafíos actuales, incluidos los relacionados con la pobreza, la desigualdad, el cambio climático, la degradación ambiental, la paz y la justicia. Los 17 objetivos propuestos están interconectados y es importante que todos se cumplan en el 2030 para no dejar a nadie atrás”, sostuvo. Además, se refirió a la década de acción que comenzará en el 2021 hasta el 2030, donde se espera que tanto empresas, como estados, la ciudadanía y organismos multilaterales se pongan de acuerdo y se alineen para construir soluciones a través de la innovación, de las empresas, de los modelos de negocio, y de las políticas públicas para dar solución a los problemas actuales.

Respecto al ODS número 15 (vida de ecosistemas terrestres), manifestó que las Naciones Unidas para el Medio Ambiente junto a la FAO proponen una promoción de la agricultura positiva para la naturaleza, generar cadenas de suministro libres de contención, promover un consumo sostenible, generar alianzas entre el sector privado y el establecimiento de precios a las emisiones de carbono. “Traduciendo esto para los pequeños y medianos empresarios, creo que las nuevas economías empiezan a darnos respuestas, contextos y entornos para los 10 millones de emprendedores, microempresarios y empresarios medios que tiene Latinoamérica. Entonces empezamos a generar conversaciones que son diferenciales porque empezamos a pensar en cómo medir y cómo evaluar el éxito de estas políticas públicas, de nuestras empresas, en contextos distintos con conceptos nuevos, y cómo damos valor a lo que estamos haciendo”.

Para finalizar, expresó que la innovación es posible dentro de los negocios, pueden generar impacto si en el propósito empresarial se incluye un ODS. “Las grandes corporaciones tienen la oportunidad de tomar distintos objetivos de desarrollo sostenible e incluirlos en sus espacios de operaciones, pero las pequeñas empresas tenemos que realmente invitarlos a construir nuevos modelos de negocio pensando en la transformación y regeneración”.

Luego, Alex Pryor (emprendedor social, fundador de la planta de yerba mate Guayakí) presentó el caso de su empresa de triple impacto que tiene el propósito de regenerar bosques nativos. La compañía trabaja incluyendo a productores de yerba mate orgánica certificada, bajo sombra de especies nativas de la selva misionera. 

Al respecto, el disertante comentó cómo se incursionó en la yerba mate a lo largo de los años, sosteniendo como eje central para su negocio el fortalecer la identidad cuando se comparte el mate. “En la búsqueda de tener un propósito, y ante la expansión agrícola en zonas donde eran deforestadas y donde se perdía el hábitat de la flora y la fauna, fui encontrando la inspiración de generar un negocio de triple impacto, que tenga como premisa la conservación y la regeneración, trabajar con las comunidades locales para que puedan tener una alternativa económica y tener un mercado que pueda sostener esto económicamente. Entonces la idea fue que la empresa tenga tres pilares: lo social, lo ambiental y lo económico”. En definitiva, “buscamos nuevos caminos haciendo hincapié en la interdependencia que tenemos para que el negocio sea exitoso y por eso pusimos énfasis en los vínculos con distribuidores e inversores. De esta manera salimos de los modelos tradicionales para traer nuevas alternativas”, sostuvo Pryor.

Por su parte, Alejandro Sewrjugin (graduado en Ciencias Económicas, creador de una nueva Teoría del Valor que impulsa una nueva economía global, sostenible e inclusiva bajo una perspectiva humana) ahondó en los principios de la economía PHI, economía del servicio del bien común.

En el comienzo de su exposición, enfatizó en la necesidad de repensar el fin de la economía que sólo se emplea para producir bienes y servicios únicamente, sino que “tiene que estar como una visión fundamentada en la vitabilidad de nuestra forma de vida y de las otras especies en este planeta”. Es decir, pensar en “cómo podemos, a través de nuestra acción humana y de la economía, sentar las bases de esta visión y de este avance como objetivo y como grupo humano”. En este sentido, reflexionó sobre la escasez y la riqueza material, tomando como eje crucial la desigualdad, la pobreza y la concentración económica (datos adquiridos de la Organización Internacional del Trabajo). Por ejemplo, “al hablar del acceso al trabajo ya estamos hablando de una asimetría de poder, lo que genera una piramidalización de la riqueza, entonces tenemos que empezar a evolucionar hacia formas más humanas e inclusivas y dejar de hablar de acceso al trabajo para empezar a hablar de acceso al ingreso, que nos lleve a un progreso humano”.

En este sentido, aseveró que “el gran desafío al que nos enfrentamos en el 2021 es ¿podemos transformar radicalmente nuestra noción del valor para sentar las bases de un sistema sostenible, sustentable e inclusivo, bajo una perspectiva humana? Y creo que la clave es pasar de hablar de crecimiento económico a progreso humano”. 

Para ello, economía PHI plantea una nueva teoría del valor y del pensamiento económico, cuyos ejes centrales son: re-imaginar el dinero: hechos generadores de valor previo al mercado; acceso a ingresos; creación empleos; progreso humano; crecimiento económico; emisión monetaria descentralizada, en manos de las personas por objetivos y propósitos humanos – respaldo colateral.

Seguidamente, Francisco Tomás Prieto Moraleda (abogado especializado en conflictología), expuso acerca de su proyecto de RealCoin ORD, como un caso aplicado de la economía PHI, en el que plantea crear un nuevo ecosistema de justicia autocompositiva y autofinanciado, abriendo el acceso a la justicia a todo el mundo y cumpliendo con el propósito 16 de las ODS de la agenda 2030. “Este proyecto lo que hace es llevarnos a un ecosistema de tecnología blockchain, con unas características muy especiales que tiene esta tecnología como es la descentralización o la capacidad que tiene de ser altamente segura por utilizar un modelo criptográfico”.

A su vez, especificó que utilizando un ecosistema blockchain y sumando los principios de economía PHI, estiman la posibilidad de llevar el ámbito de la justicia a los Objetivos de Desarrollo Sustentable (OBS) de la agenda 2030. “Desde que conocimos los principios de la economía PHI, nos dimos cuenta que podíamos crear un sistema de justicia autocompositiva, con la intención de llevar las ODR (Resolución de Conflictos en el Ciberespacio) a este ámbito. Las ODR no son más que la resolución de conflictos a través de las ADRs (Negociación, Mediación o Arbitraje) sumado a las tecnologías de la información y la comunicación”, definió.

Antes de concluir añadió que “a su vez, creamos un modelo de economía redistributiva por la emisión de RealCoin, lo que es un modelo autofinanciado, porque del valor que obtenemos de RealCoin podemos conseguir no solamente recompensar a todas aquellas personas que se sumen a nuestra plataforma a intentar solucionar sus conflictos, sino que además recompensamos al ecosistema”. 

Por último, Klaus da Silva Raupp (abogado y doctorando en Teología y Educación en Boston College de la Universidad Jesuita en Estados Unidos) profundizó sobre ambiente y desarrollo, desde la perspectiva y economía del Papa Francisco.

El expositor hizo hincapié en las perspectivas del Sumo Pontífice sobre las nuevas economías, basadas en 5 momentos claves:

– 2013: Evangelii gaudium (la alegría del Evangelio): un documento que, en su capítulo segundo, Francisco dice que es preciso decir no a una economía de la exclusión y la inequidad, porque es una economía que mata. 

– Encuentros con los movimientos populares: realza las tres “T”: tierra, techo y trabajo para todos, ya que son derechos sagrados de todas las personas.

– Laudato si (sobre el cuidado de la Casa Común): el Papa dice que hay una sola y compleja crisis socio-ambiental, en la que debemos reconocer que las soluciones no pueden llegar desde un único modo de interpretar y transformar la realidad. 

– Política y economía en diálogo para la plenitud humana: Francisco dice que la política no debe someterse a la economía y ésta no debe someterse a los dictámenes y al paradigma eficientista de la tecnocracia. 

– Cambiar la economía actual y dar un alma a la economía del mañana: la invitación para jóvenes a un evento que permita encontrar a quienes hoy se están formando y están empezando a estudiar y practicar una economía diferente, con la finalidad de cambiar la economía actual.

– Fratelli tutti (sobre fraternidad y la amistad social): pensar y gestar un mundo abierto, procurar una maduración de las personas y de las sociedades en los distintos valores morales que lleven a un desarrollo humano integral. 

“En definitiva, es una perspectiva del Papa Francisco que va más allá del economicismo, más allá del lucro solamente, sino en cambiar la mirada teniendo en cuenta el triple impacto con los tres pilares de las empresas sustentables: de valor económico, mirada social e impacto ambiental”, concluyó el especialista.

Así finalizó la mesa académica que reflexionó sobre los aportes de las nuevas  economías: internalización de costos ambientales, economía PHI, blockchain y soluciones con propósito, y la propuesta de la economía de Francisco.

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